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viernes, 29 de mayo de 2009

Tincho

Dice el periodista: "Pero no son todos problemas de corto…"

Responde Tincho: "- Creo que algunos son de más largo plazo, otros de mediano. También hay que repensar el sistema previsional porque vas a tener otra vez un desfinanciamiento a largo plazo. Vamos a estar discutiendo dentro de 10 años las mismas cosas que ya discutimos dos o tres veces en la Argentina. Esos problemas están independientemente de quien esté tomando las decisiones. Por eso los candidatos no pueden prometer lo que no podrán cumplir: por ejemplo, bajar las retenciones a cero. No se pueden bajar mañana las retenciones a cero. Sería dificilísimo resolver la coparticipación. Entonces estar otra vez generando expectativas, o diciendo cosas que no se pueden hacer, me parece un problema porque no logramos un diagnóstico certero."

Otra entrevista a Lousteau en la que dice algunas cosas interesantes (hace un tiempo había estado hablando en Perfil). La opinión sobre el complejo tema de las retenciones (cuando Carrió está diciendo cosas como: "Voy a pelear hasta el final para que esta Nación tenga impuestos extraordinarios a las ganancias y no tenga más retenciones al campo”) al menos deja ver cierta lucidez. No sólo eso, sino que pensar las retenciones dentro de un esquema de coparticipación (tema que discutí hace un tiempo en éste post) es un paso adelante con respecto a muchos políticos que apelan a esas categorías como objetivos distintos.

Una última idea pensada para leer:

P: "Sin embargo, está el plan de las heladeras y demás. Al menos los anuncios…"

T: "- Este es un gobierno que como mecanismo, como proceso de toma de decisiones es muy anómalo. Delega muy poco, la cabeza siempre delega muy poco y está en muchos temas, entonces el seguimiento de los temas en profundidad a ver si funciona o no el diagnóstico, y el diseño de la solución y la gestión no es adecuado. En ninguna de las tres etapas. Y después surgen urgencias nuevas. Entonces quién está puesto ahora con el foco en si el plan de heladeras funciona o no funciona cuando el problema es otro. Desde la lógica del Gobierno eso ya pasó".

martes, 19 de mayo de 2009

Japón, Argentina y el Financial Times

¿Quién encauza a un país por la senda del éxito económico y quién por la de la crisis? ¿Cómo diferenciar reformas duraderas de aquellas políticas de corto plazo exitosas?

Lo sé, ambas son preguntas de las mil y una respuestas. Y además en el medio están la política y los votos que cada tantos años se reparten entre los triunfadores, y un sinnúmero de incentivos cruzados. Sin embargo, pensar este tema puede ser bastante provechoso por varias razones, entre ellas, para evitar caer en las soluciones de ciertos mesías y, como decía Mingo, en los buitres económicos. Por ejemplo, salió ayer en la sección del Financial Times del Cronista, una nota sobre la crisis de Japón y las "lecciones" que esta podía dejar:

"Muchos consideraron, equivocadamente, que el brote de crecimiento japonés era resultado de las políticas de gobierno, una línea afirmada por el ex primer ministro Junichiro Koizumi, que repetía “no hay crecimiento sin reforma”. Lo que debería haber dicho era “no hay crecimiento sin demanda externa”. Casi toda la expansión que se vio durante su período en el poder coincidió con una demanda fuerte por parte de Estados Unidos, China y otros países. Esa demanda está ahora en caída libre y con ella se fue cualquier esperanza de expansión."

En zona de tormenta, difícil salir a contradecir algo así. Entonces, se escucha la respuesta obvia: "El gobierno no hizo nada en pos del crecimiento; y peor aún, no hizo nada para evitar que la expansión se frenara con una caída de las exportaciones. Las reformas no fueron tales y la culpa es local". Pero ¿hasta qué punto la autonomía comercial y económica de un país es tal, como para permitirle evitar que la contracción exterior pegue localmente?

Vayamos al caso local:


Ahora podríamos repetir el párrafo de Japón, aplicado a la Argentina, dado que coincidencias -salvando la infinidad de diferencias que separan a los dos países- sobran. El crecimiento local de los últimos años también estuvo más que impulsado por el sector externo. En el medio, sobraron políticos afirmando las bondades de las "reformas" llevadas adelante. Pero ahora, como se ve en el cuadro de arriba, las exportaciones tienen un ritmo acumulado de caída del 22% para lo que va del año y entendiblemente, las proyecciones de crecimiento para el país, en 2009, varían entre el 2% y el -5%. Sea el resultado que sea, la cuesta está para abajo.

Seguido, podríamos decir que las mismas razones que afectaron a Japón, lo hicieron sobre la Argentina, sin salirnos del argumento del Financial Times. Pero sin dudas, estaríamos errando en la propuesta. A eso iba el post -creer o no-: establecer causalidades del tipo exportaciones, entonces crecimiento y más allá de eso la nada, y entender la realidad en base a ellas, es algo sumamente costoso para pensar la realidad y da lugar a la infinidad de "hipótesis" que se leen todos los días.

lunes, 18 de mayo de 2009

Billetera mata galán

De las Elecciones Retro del post anterior, directo a la actualidad política nacional: "San Luis le presta a Macri y sale a pelear contratos de obras públicas" (hoy en el Cronista). Es que el amigo puntano decidió prestarle 30 millones de pesos a los porteños, a cambio de... poder participar en las licitaciones para obras públicas de la ciudad.

Billetera mata galán, y la "nueva política" de Macri se financia con la vieja política de la "Argentina profunda". Es que, según el artículo, el déficit estimado para la Ciudad rondará los 1.500 millones de pesos para 2009 (más del doble presupuestado), cifra que, entendiblemente, no se financia sólo con buenas voluntades.

Para cerrar, la frutilla de la nota y la tradicional pelea por ver quién es el más mejor en el elitista mundillo político local: “Nosotros somos el verdadero PJ. Los disidentes son ellos”, concluyeron allegados al gobernador Alberto Rodríguez Saá en relación al kirchnerismo.