sábado, 28 de febrero de 2009

Pro


Proyectar y sus complicaciones, una de las grandes cuestiones de la economía. Podría pensarse que, y más en tiempos como estos, proyectar es parecido a jugar con un mazo de cartas, y leer en ellas -o en la borra del café- los números estadísticos futuros. Es por eso que surgen las diferencias que surgen, y que hacen dudar hasta del mismísimo presupuesto de Estados Unidos.

Proyecciones de crecimiento para USA del presupuesto americano (a la izquierda), y proyecciones de un conjunto de consultoras (a la derecha):

2009: -1.2% -1.9%

2010: +3.2% +2.1%

2011: +4.0% +2.9%

2012: +4.6% +2.9%

2013: +4.2% +2.8%

Con los números del gobierno, el PBI de USA sería en 2013 casi 6 puntos porcentuales mayor al estimado por los privados (gracias Mankiw por la cuenta).

Justo el sábado La Nación publicó una nota que viene al caso, y que cuenta la historia de Victor Zarnowitz, un economista que estudió los problemitas de las proyecciones, y que recientemente murió. ,Y además, dejó una frase que vale recordar, y que la nota recordaba:

"Los recurrentes y aparentemente sistemáticos errores de análisis y pronóstico son más predecibles que los críticos cambios económicos y financieros que los líderes públicos y privados, con sus asesores, tratan de anticipar".

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