lunes, 11 de mayo de 2009

Segundas marcas

Ciclos económicos, ciclos de consumo. Diría que es la fórmula para entender las tendencias sociales, a la hora de meter la mano en el bolsillo y protagonizar el mágico acto de consumir. Recuerdo que hace unos años la ciudad estaba cercada por outlets, el mundillo de lo "bueno y barato". Crecimiento económico mediante, hoy, en la cresta de una ola tambaleante, abren el shopping más grande la city. Así de efímero, el consumo.

Por eso es que en un Estados Unidos de plenas bajas, también se sienten los altibajos y las empresas salen desesperados a buscar ventas. Food Brands Compete to Stretch a Dollar:

"But shoppers eager to save money are trading down from full-price, brand-name fare to cheaper private labels and store brands. That means advertisers concerned about losing market share must make persuasive arguments about the value propositions of their wares: “Remind people, subtly, that even in times like this you don’t want to be cutting your little perks”. "

Menos gente saliendo a comer, más comida enlatada en las cocinas americanas:

"Kraft and Nestlé, which make those products, are among the growing ranks of marketers playing up the perceived value of packaged foods. They are seeking to capitalize on the opportunity presented by consumers’ dining out less. "

O cosas, tan rídiculas como una web en contra de sacrificar los snacks como parte del consumo: whysnackrifice.com. En la sintética fórmula de más por menos, se podría resumir el camino del consumidor estadounidense, o todo por encontrar la mejor segunda marca. Simple: el camino hacia los bienes inferiores.