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jueves, 23 de julio de 2009

Culpables

Las construcciones sociales son claves para entender procesos históricos, eso es sabido. Pero es dentro de éstas donde las culpas aparecen como conductoras de cambios, posibilidades y negaciones, cuestión que muchas veces no es tomada en cuenta. Veamos lo que sucede ahora en Estados Unidos y en el resto del primer mundo con los economistas. Se lee en un artículo del Economist titulado "What went wrong with economics":

"In the wake of the biggest economic calamity in 80 years that reputation has taken a beating. In the public mind an arrogant profession has been humbled. Though economists are still at the centre of the policy debate—think of Ben Bernanke or Larry Summers in America or Mervyn King in Britain—their pronouncements are viewed with more scepticism than before. The profession itself is suffering from guilt and rancour. In a recent lecture, Paul Krugman, winner of the Nobel prize in economics in 2008, argued that much of the past 30 years of macroeconomics was “spectacularly useless at best, and positively harmful at worst.”

(..) And if economics as a broad discipline deserves a robust defence, so does the free-market paradigm. Too many people, especially in Europe, equate mistakes made by economists with a failure of economic liberalism. Their logic seems to be that if economists got things wrong, then politicians will do better. That is a false—and dangerous—conclusion. "

Basta de economistas, dice el público. Se llevan gran parte de la culpa de esta crisis. Y con sus culpas, cae un gran piedra -como dice el Economist, poco inocentemente- también sobre el libre mercado: es el turno de los políticos al mando de Estados intervencionistas. Como se ve, las culpas se llevan muchas cosas consigo.

miércoles, 1 de julio de 2009

Gobernabilidad

"Do you remember the days when Bush administration officials claimed that terrorism posed an “existential threat” to America, a threat in whose face normal rules no longer applied? That was hyperbole — but the existential threat from climate change is all too real.

Yet the deniers are choosing, willfully, to ignore that threat, placing future generations of Americans in grave danger, simply because it’s in their political interest to pretend that there’s nothing to worry about. If that’s not betrayal, I don’t know what is."

Es que 212 legisladores americanos votaron que no al nuevo proyecto de ley sobre el cambio climático. Y Krugman se enojó, porque parece a Obama "no lo quieren dejar gobernarar".

domingo, 28 de junio de 2009

Krugman y Salud

Más voces sobre la cuestión de la salud en Estados Unidos. Digo, ahora Krugman salió a refutar la idea de que los mecanismos de mercado pueden funcionar en la atención médica. Su líneas son una clara oposición al planteo del Economist que comentamos en el post del otro día ("En épocas de gripe..."). Habla Paul:

"Health care is not a bowl of cherries. Or a carton of milk, or a loaf of bread. Both George Will and Greg Mankiw basically argue that we don’t need a government role because we can trust the market to work — hey, we do it for groceries, right?

Um, economists have known for 45 years — ever since Kenneth Arrow’s seminal paper — that the standard competitive market model just doesn’t work for health care: adverse selection and moral hazard are so central to the enterprise that nobody, nobody expects free-market principles to be enough. To act all wide-eyed and innocent about these problems at this late date is either remarkably ignorant or simply disingenuous."

viernes, 5 de junio de 2009

Medicar

Ni en días de crisis los estadounidenses piensan en pasar a manos públicas un sector tan clave como el de la salud. La propuesta de Obama (pese a ser discutida por las empresas del sector) va por dentro de la lógica de mercado: si queremos disminuir los costos de la salud, lo mejora va a ser generar una competencia a las empresas ya establecidas. La competencia, tiene nombre de Estado:

"Now nobody is proposing that Americans be forced to get their insurance from the government. The “public option,” if it materializes, will be just that — an option Americans can choose. And the reason for providing this option was clearly laid out in Mr. Obama’s letter: It will give Americans “a better range of choices, make the health care market more competitive, and keep the insurance companies honest.” (Krugman, hoy en el NYT)

Es por este tipo de iniciativas que desde un medio tan conservador como el Economist, se dice que "Mr Obama’s people seem sincere when they say they want to rid the government of its stakes in banks and carmakers as soon as possible", y al mismo tiempo se alerta sobre los riesgos de una mayor intervención estatal, advirtiendo cosas así sobre la economía: "By all means fix its flaws, Mr Obama; but do not take its dynamism for granted. "

Sin dudas, son equilibrios políticos distintos, muy distintos de los nuestros, arena local donde se discuten otras cuestiones, con otras formas.

martes, 21 de abril de 2009

Goteras


Leña para Krugman: mientras que por un lado hoy Geithner anunció que al fondo de salvataje financiero le quedan sólo 110 mil millones de dólares (de un total de U$S700 mil millones), en la web Recovery.gov se puede ver que del estímulo a la economía real de U$S787 mil millones, por el momento, sólo se usaron U$S12 mil millones. Haciendo unos simples cálculos, se ve que del rescate financiero se gastó casi el 85%, mientras que del otro cerca del 2%.

Convengamos que la ayuda a los bancos comenzó con Bush, para fines del año pasado, mientras que el alza del gasto fiscal, data de mediados de febrero del 2009. De todas formas, las prioridades parecieran quedar claras.

En el gráfico: el monto utilizado y el disponible del estímulo real, expresado por semana. Al menos, parece ser un gasto limpio.

martes, 31 de marzo de 2009

How times have changed

Ya no es sólo economía para Krugman . Al menos no economía, en un sentido muy estricto. Es que en su última columna del NYT, Krugman escribe preocupado y habla de las consecuencias políticas de la crisis. ¿Cuál es el dilema? La imagen y reputación de USA frente al mundo está despedazada y ya nadie confía -ni probablemente escuche y luego haga- en lo que dice USA. La preocupación del Nóbel es clara: todo aquello que recomendaba América hace unos años pareciera haber sido una farsa, y ahora, cuando se necesita coordinación y ayuda mutua, nadie quiere escuchar al gran país del norte (algo así como la fábula del Pastorcito y el Lobo). Dice Krugman:

"Indeed, these days America is looking like the Bernie Madoff of economies: for many years it was held in respect, even awe, but it turns out to have been a fraud all along.

Still, it’s a fact that the crisis has cost America much of its credibility, and with it much of its ability to lead. Far more important is the extent to which our claims of financial soundness — claims often invoked as we lectured other countries on the need to change their ways — have proved hollow.

How times have changed."

En la foto, las tres personas (Greenspan y compañía) que para la revista Time -como empieza su artículo Krugman- eran las encargadas de salvar al mundo, en 1999. No obstante, cuenta, esos tres americanos ahora no tienen auditorio mundial que los escuche. Según él, es la maldición de las tapas de revistas.

miércoles, 11 de marzo de 2009

La pesadilla de Krugman


"So here’s the picture that scares me: It’s September 2009, the unemployment rate has passed 9 percent, and despite the early round of stimulus spending it’s still headed up. Mr. Obama finally concedes that a bigger stimulus is needed.

But he can’t get his new plan through Congress because approval for his economic policies has plummeted, partly because his policies are seen to have failed, partly because job-creation policies are conflated in the public mind with deeply unpopular bank bailouts. And as a result, the recession rages on, unchecked."

De las pesadillas, a los pensamientos diurnos:

"There are now three big questions about economic policy. First, does the administration realize that it isn’t doing enough? Second, is it prepared to do more? Third, will Congress go along with stronger policies?"

Claramente, unos explican las otras.

sábado, 7 de marzo de 2009

La venganza del Glut - parte II


El Glut sigue dando que hablar en un artículo del Economist. Ahora es el FMI el que critica esta visión -y los consecuentes déficits de cuenta corriente mundiales- como explicación de la crisis internacional. El organismo sostiene que los argumentos de Krugman y compañía (y Bernanke, en principio) no son ciertos, o no del todo, dado que para los muchachos del Fondo los desbalances globales no serían suficientes para haber desencadenado esta crisis:

"But the IMF argues that imbalances could not have caused the crisis without the creative ability of financial institutions to develop new structures and instruments to cater to investors’ demand for higher yields."

El problema, en definitiva habría sido la falta de regulación sobre el sistema de inversores institucionales (léase hedge funds, bancos de inversión, etc.), y el fuerte crecimiento que tuvieron en los últimos años (lo que los llevó a manjear cerca del mismo número de activos que los bancos tradicionales):

"As big a problem, according to the IMF, was that financial regulation was flawed, ineffective and too limited in scope. What it calls the “shadow banking system”—the loosely regulated but highly interconnected network of investment banks, hedge funds, mortgage originators, and the like—was not subject to the sorts of prudential regulation (capital-adequacy norms, for example) that applied to banks."

El artículo, sin embargo, deja bien en claro que sin estos desbalances globales, los instrumentos financieros no regulados no hubiesen tenido dinero del que alimentarse. Por lo tanto, caen algunas sospechas sobre la postura del Fondo:

"Some blame the IMF’s policies during the Asian crisis for spurring countries in the region to build up enormous reserves. That may offer part of the explanation for why the Fund has come down so strongly on one side of the debate."

miércoles, 4 de marzo de 2009

La venganza del Glut

Así titula hoy Krugman su columna del NYT donde -como en otro capítulo de un libro que, seguramente en un tiempo, pondrá entre nosotros- sigue dándole vueltas a la crisis mundial. Y la palabra Glut, hace referencia al Saving Glut global que, según Bernanke, era la causa del gran déficit de cuenta corriente que Estados Unidos ostentaba felizmente. De acuerdo con el presidente de la FED el Saving Glut implicaba que en el mundo había muchos ahorros sin canalizar (el nombre hace referencia a eso mismo, a una aglutinación de ahorros) y que entonces los inversores decidían direccionarlos a USA (" because of the depth and sophistication of the country’s financial markets"). Así se alimentó, según Krugman, un ciclo de deudas y más deudas, más o menos sofisticadas, pero que sin dudas dieron lugar a un crecimiento burbujeante. Y no sólo en USA:

"Today we know that subprime lending was only a small fraction of the problem. Even bad home loans in general were only part of what went wrong. We’re living in a world of troubled borrowers, ranging from shopping mall developers to European “miracle” economies. And new kinds of debt trouble just keep emerging."

La cuestión no termina ahí. Krugman identifica que el problema actual comenzó a ser otro: la llamada paradoja de la frugalidad. En gran parte del mundo muchos ahorristas vieron disminudos sus capitales, y como consecuencia ahora prefieren ahorrar a consumir, pero si no hay nadie que invierta esos ahorros, la cuestión se dificulta aún más:

"One way to look at the international situation right now is that we’re suffering from a global paradox of thrift: around the world, desired saving exceeds the amount businesses are willing to invest. And the result is a global slump that leaves everyone worse off".

No olvidar que en el medio están los bancos y las actuales trabas (internas) que encuentran para canalizar los depósitos. Por eso, dice Krugman:

"So that’s how we got into this mess. And we’re still looking for the way out."